Béisbol,
ese hermoso deporte que mueve masas a nivel global, emocionante, cardiaco e
impredecible; si nos enfocamos en ese último adjetivo podríamos vislumbrar
situaciones de juego e incluso resultados que a más de uno dejarían con la boca
abierta, sobre todo si nos vamos a la elite del béisbol la famosa “Grandes
Ligas” o “Major League Baseball” (MLB).
Como un
enloquecido por el deporte no puedo dejar pasar el asombro o mejor dicho la
inquietud que ha sembrado en mí la holgada victoria de los Azulejos de Toronto
ante los Medias Rojas de Boston 28-5 el pasado 22 de julio de 2022.
Aunque no
lo crean mi sorpresa no ha sido por el resultado del partido, sino por el mar
de críticas que se le ha hecho al béisbol de las “Grandes Ligas” ya que al ser
la mejor liga de béisbol del mundo, marcadores tan amplios deberían ser algo
sumamente extraño, y pues si la lógica siempre exacta dichas acusaciones
tendrían fundamentos.
Ahora
bien si hacemos una pequeña comparación entre la “MLB” y la “LVBP” podría
asegurar que las críticas entre el nivel entre una y otra no se harían esperar,
y eso a más de un despistado podría notarlo y es seguro que una victoria entre
holgada del Caracas sobre el Magallanes, por dar un ejemplo sería mucho más
perjudicial y reprochable debido al calendario tan ajustado con el que cuenta
el béisbol invernal.
La pelota
en las ligas del caribe tiene otra forma de jugarse, cuenta con una chispa y
con un paridad que conlleva a que los partidos sean sumamente reñidos y que
marcadores tan amplios sean algo realmente raro.
Sin
embargo, la pelota organizada es más metódica, la estrategia es clave, el
calendario da a los equipos un margen de error que las ligas invernales no tienen,
por eso no es raro ver más de una vez por temporada victorias por más de diez
carreras.
Incluso
podría mencionar dos partidos de este mes cuyos resultados ha sobrepasado las
diez anotaciones; como lo son el triunfo por 13-0 de los Gigantes de San Francisco
ante Cascabeles de Arizona, el 12 de julio o el partido entre los Yankees de
Nueva York contra los Medias Rojas de Boston, con pizarra de 14-1 a favor de
los neoyorquinos el pasado 15 de julio.
Y si nos
remontamos a los últimos 15 años podríamos encontrar otros ejemplos uno mas
asombroso que el anterior comenzado con el 29-9 que le propinaron los Bravos de
Atlanta a Marlins de Miami, 8 de septiembre de 2020; así como también la
victoria de los Guardianes de Cleveland (anteriormente conocidos como los
Indios de Cleveland) por pizarra 22 - 0 ante los Yankees de Nueva York 4, el 18
de abril de 2009 o el escandaloso triunfo de los Rangers de Texas por marcador
de 30-3 en contra de los Orioles de Baltimore 22 de agosto de 2007.
Pero
siendo sinceros que es lo que se podría analizar de partidos con diferencias
tan amplias entre ambos equipos, la respuesta sencilla podría ser que un equipo
es mejor que el otro, y aunque puede ser la respuesta más simple y por ende la
más fácil que la realidad es que existen un cumulo de factores que deben
hacerse presente para dichos resultado se llevan a cabo por; como un mal día en
el bullpen del equipo que ha sido derrotado, la condición de los jugadores
(tanto física como mental) pero un factor que no hemos tocado es que muchos
managers de la MLB al ver que el partido parece perdido comienzan a mover sus
piezas, hacen cambios de posiciones, sacan a sus titulares e incluso dan
descanso a sus lanzadores utilizando jugadores de campo.
Todo esto
debido a que el calendario es amplio pero no por eso menos exigente, podría
concluir asegurando que no hay que juzgar ni a equipos, ni a ligas, ni mucho
menos a jugadores, por ser parte de la LVBP o de la MLB debes jugar con menos
pasión, garra, actitud y con hambre de victoria, el béisbol es como al vida,
dulce en las victorias, dura en las derrotas, sorpresivo e indescifrable, de
ser perfecto no movería a las masas ni llenaría de vida los corazones de sus
fanáticos.

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